Espacio de acompañamiento holístico

 

"Para descubrir el verdadero significado de la felicidad, debemos explorar el río del conocimiento propio. El conocimiento propio no es un fin en sí mismo. ¿Tiene el río un origen? Cada gota de agua, del principio al fin, hace que sea un río. Imaginar que encontraremos la felicidad en ese origen es estar equivocado. Debe encontrarse en el lugar donde uno está en el río del conocimiento propio.”

J. Krishnamurti

Som·Riu nace lento, sin prisas, lo vivo y siento como proceso orgánico, fluido, cambiante, con un centro consciente.  Gestado durante meses, aunque siempre ha estado en mi, de una forma u otra.

El proyecto, como su nombre, surge y se nutre de muchas ideas, corrientes, escuelas, disciplinas, aprendizajes, libros, canciones, conversaciones, inquietudes, momentos, sensaciones y emociones.

Nace con la voluntad de ser un espacio consciente, presente, seguro, un espacio de no juicio en el que acompañar a las personas entendiendo los malestares y crisis como oportunidades de crecimiento y transformación profunda.

Un espacio sin etiquetas, o más bien donde las etiquetas las pongamos si nos sirven, para poder reconocer, aceptar y transformar, no para limitar y patologizar.

Cada persona es la que mejor se conoce a si misma y sus circunstancias. Por lo que mi labor es acompañar en el camino de reconocimiento, aceptación y transformación, procurando un espacio cómodo y seguro para poder ser, estar, sentir, expresarse y (re)encontrarse a una misma y su armonía.

* El lenguaje es muy importante porque construye realidades y estructura el pensamiento. Por eso utilizo el femenino genérico como forma de lenguaje inclusivo, a veces la e. Hablo de personas. Hay muchas maneras de aplicarlo, pero en la mayoría de mis textos, lo hago de esta forma como herramienta política para incluir, visibilizar y reconocer todas las diversidades.